PISA 2025 confirma que España tiene un problema
Pero el ranking no explica por qué
Los datos son el principio del debate, no el final.
Tabla de contenidos
- ¿Qué resultados ha obtenido España en PISA 2025?
- ¿Cuánto ha empeorado España desde PISA 2015?
- ¿Por qué preocupa especialmente la caída en comprensión lectora?
- ¿Qué relación existe entre pantallas, atención y rendimiento académico?
- ¿Cómo utilizan los estudiantes españoles la inteligencia artificial?
- ¿Utilizar inteligencia artificial significa aprender mejor?
- ¿España mantiene buenos indicadores de equidad educativa?
- ¿Tiene España poco alumnado de alto rendimiento?
- ¿Existe algún problema metodológico con los resultados españoles de PISA 2025?
- ¿Qué preguntas debería abrir PISA 2025 en los centros educativos?
- ¿Damos suficientes oportunidades para enfrentarse a textos largos y complejos?
- ¿Estamos enseñando a utilizar la inteligencia artificial?
- ¿Estamos atendiendo suficientemente al alumnado de altas capacidades?
- ¿Qué condiciones permiten realmente concentrarse y aprender?
- ¿Qué resultados de PISA 2025 todavía no conocemos?
- ¿Cuándo conoceremos los resultados de inglés de PISA 2025?
- ¿Qué es Learning in the Digital World?
- ¿Podemos saber por PISA por qué están empeorando los resultados?
- Preguntas frecuentes
- ¿Puede afirmarse que la LOMLOE es responsable de los resultados de PISA 2025?
- Fuentes principales
Los resultados de PISA 2025 vuelven a dejar una fotografía preocupante del rendimiento del alumnado español. España se sitúa por debajo del promedio de la OCDE en ciencias, lectura y matemáticas y, sobre todo, continúa una tendencia descendente que ya venía observándose antes de la pandemia.
Pero quedarse en el ranking dice bastante poco.
PISA permite saber cómo resuelven determinadas tareas los estudiantes de 15 años y comparar su rendimiento con el de otros sistemas educativos. También aporta información sobre su contexto socioeconómico, sus hábitos, el clima escolar o el uso que hacen de la tecnología.
Lo que no hace es identificar una causa única que explique por qué los resultados mejoran o empeoran.
Y esa distinción es especialmente importante en una edición en la que aparecen cuestiones como la atención, los dispositivos digitales o el uso de inteligencia artificial.
¿Qué resultados ha obtenido España en PISA 2025?
España obtiene 477 puntos en ciencias, 451 en lectura y 457 en matemáticas. Las tres puntuaciones se sitúan por debajo del promedio de la OCDE. Ciencias, área principal de PISA 2025, presenta la menor distancia respecto a las referencias internacionales, mientras que lectura muestra una situación especialmente preocupante.
| Competencia | España | OCDE | Unión Europea |
|---|---|---|---|
| Ciencias | 477 | 482 | 481 |
| Lectura | 451 | 461 | 459 |
| Matemáticas | 457 | 463 | 463 |
España obtiene resultados significativamente inferiores al promedio de la OCDE en las tres áreas. En ciencias, sin embargo, la diferencia respecto al conjunto de la Unión Europea no es estadísticamente significativa.
El problema, por tanto, no es que España aparezca unos puestos más arriba o más abajo en una clasificación internacional.
Lo realmente relevante aparece cuando observamos la evolución.
¿Cuánto ha empeorado España desde PISA 2015?
Entre 2015 y 2025, España ha perdido 45 puntos en lectura, 29 en matemáticas y 16 en ciencias. La tendencia descendente es especialmente pronunciada en comprensión lectora. No obstante, el deterioro no es exclusivamente español: durante el mismo periodo también han descendido de forma importante los promedios de la OCDE.
| Competencia | 2015 | 2022 | 2025 | Variación 2015-2025 |
|---|---|---|---|---|
| Ciencias | 493 | 485 | 477 | -16 |
| Lectura | 496 | 474 | 451 | -45 |
| Matemáticas | 486 | 473 | 457 | -29 |
La OCDE señala que los resultados españoles de 2025 se encuentran entre los más bajos registrados por España en las tres competencias. Respecto a 2022, lectura y matemáticas vuelven a descender, mientras que el cambio en ciencias no resulta estadísticamente significativo.
La caída tampoco es exclusivamente española.
Entre 2015 y 2025, el promedio de la OCDE descendió 28 puntos en lectura y 22 en matemáticas. Estamos, por tanto, ante un fenómeno internacional que afecta a numerosos sistemas educativos.
Eso no elimina el problema español.
España ha perdido durante esa década 45 puntos en lectura, 29 en matemáticas y 16 en ciencias, un deterioro especialmente acusado en comprensión lectora.
La cuestión interesante deja entonces de ser «¿en qué puesto está España?» y pasa a ser otra:
¿Qué está cambiando en la forma en que nuestros estudiantes leen, aprenden y se enfrentan a tareas intelectualmente exigentes?
¿Por qué preocupa especialmente la caída en comprensión lectora?
España ha pasado de 496 puntos en lectura en 2015 a 451 en 2025, pero el descenso de la media no es el único problema. Ha aumentado considerablemente el alumnado que no alcanza los niveles básicos y, al mismo tiempo, España presenta un porcentaje muy reducido de estudiantes en los niveles superiores de competencia lectora.
Desde 2015, la proporción de alumnado español por debajo del nivel 2 ha aumentado:
| Competencia | Aumento del alumnado por debajo del nivel 2 |
|---|---|
| Lectura | +15 puntos porcentuales |
| Matemáticas | +11 puntos porcentuales |
| Ciencias | +6 puntos porcentuales |
Además, solo un 2 % del alumnado español alcanza actualmente los niveles superiores de rendimiento lector, frente al 6 % de media en la OCDE.
El análisis de las propias respuestas ofrece algunas pistas interesantes.
Un análisis realizado por EsadeEcPol a partir de los datos de PISA observa que el deterioro es mayor cuando los estudiantes deben enfrentarse a textos de más de 400 palabras que cuando trabajan con textos más breves. También aumenta el porcentaje de respuestas emitidas rápidamente y de manera incorrecta.
La propia OCDE señala además que la proporción de estudiantes que se apresuran al leer y ofrecen respuestas rápidas pero incorrectas prácticamente se ha duplicado desde 2018.
¿Significa esto que las redes sociales o los teléfonos móviles están destruyendo nuestra capacidad de concentración?
No podemos afirmarlo.
Los datos son compatibles con una dificultad creciente para mantener la atención ante información compleja, pero PISA detecta el síntoma; no demuestra qué lo está causando.
Esa diferencia debería acompañar cualquier interpretación seria de los resultados.
¿Qué relación existe entre pantallas, atención y rendimiento académico?
PISA encuentra una asociación entre distracción digital y peores resultados, pero no demuestra que los dispositivos sean por sí solos la causa del deterioro. De hecho, España ha extendido considerablemente las restricciones al teléfono móvil desde 2022 mientras sus resultados seguían empeorando, lo que obliga a evitar explicaciones demasiado simples.
Según PISA 2025, el 86 % del alumnado español estudia en centros cuyos directores declaran que el teléfono móvil no está permitido en las instalaciones, frente al 49 % de media en la OCDE. En 2022 ese porcentaje era del 67 % en España.
La OCDE encuentra que los estudiantes de centros con este tipo de políticas declaran menos distracciones digitales.
Pero eso no permite concluir que prohibir el teléfono provoque automáticamente mejores resultados académicos.
De hecho, el enorme crecimiento de las restricciones entre 2022 y 2025 ha convivido con un descenso del rendimiento. El análisis comparado tampoco encuentra que los sistemas donde más aumentaron las prohibiciones sean precisamente aquellos donde más mejoraron los resultados.
La cuestión, por tanto, parece bastante más compleja que «móviles sí» o «móviles no».
PISA encuentra que un 28 % del alumnado de la OCDE afirma que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales durante la mayoría o todas las clases de ciencias, y esa distracción se asocia con peores resultados y menor implicación con el aprendizaje.
La asociación existe.
Determinar exactamente qué la produce es otra cuestión.
¿Cómo utilizan los estudiantes españoles la inteligencia artificial?
La inteligencia artificial ya forma parte de los hábitos académicos de una parte importante del alumnado español. Más de la mitad utiliza chatbots de IA semanalmente para aprender y porcentajes relevantes los emplean para investigar, resumir textos o redactar trabajos. España supera el promedio de la OCDE en todos estos usos.
ChatGPT apareció públicamente a finales de 2022. Tres años después, su utilización entre los adolescentes está ampliamente extendida.
En España:
- el 54 % utiliza chatbots de IA al menos semanalmente para ayudarse a aprender;
- el 42 % los utiliza para realizar una investigación inicial sobre un tema;
- el 40 % para resumir textos;
- el 33 % para redactar trabajos.
Los porcentajes españoles se sitúan por encima del promedio de la OCDE en todos estos usos.
La pregunta educativa ya no parece ser, por tanto, si nuestro alumnado va a utilizar inteligencia artificial.
Ya la está utilizando.
La pregunta relevante es para qué la utiliza y qué estamos enseñándole a hacer con ella.
¿Utilizar inteligencia artificial significa aprender mejor?
No necesariamente. PISA encuentra diferencias de rendimiento asociadas a determinados usos de la IA, pero la propia OCDE advierte de que estos datos no permiten establecer causalidad. Lo relevante parece ser no solo utilizar una herramienta, sino saber evaluarla críticamente y evitar que sustituya procesos cognitivos que el alumno necesita desarrollar.
PISA encuentra que los estudiantes que declaran no utilizar IA para determinadas tareas específicas —por ejemplo, redactar trabajos— obtienen generalmente mejores resultados que quienes sí la utilizan.
Pero eso no significa que PISA haya demostrado que utilizar ChatGPT empeore el aprendizaje.
La propia OCDE advierte expresamente de que estas relaciones no permiten establecer causalidad. El tipo de estudiante que utiliza IA, la frecuencia, el objetivo para el que la emplea y el acompañamiento educativo pueden estar influyendo simultáneamente.
Y aparece un resultado especialmente interesante.
Entre quienes utilizan IA con frecuencia para aprender, aquellos estudiantes que también han tenido oportunidades en el centro educativo para evaluar críticamente la calidad de la información generada por IA tienden a obtener resultados ligeramente mejores que quienes no han recibido ese tipo de orientación.
Esto cambia bastante la conversación.
El problema educativo quizá no consista simplemente en permitir o prohibir herramientas de inteligencia artificial, sino en conseguir que su uso no sustituya los procesos intelectuales que precisamente queremos desarrollar.
Resumir un texto con una herramienta no es necesariamente aprender a resumir.
Recibir una explicación no equivale necesariamente a comprenderla.
Y obtener una respuesta correcta tampoco garantiza haber desarrollado el razonamiento necesario para llegar hasta ella.
¿España mantiene buenos indicadores de equidad educativa?
Sí. España continúa mostrando mejores indicadores de equidad socioeconómica que el promedio de la OCDE. La distancia entre alumnado favorecido y desfavorecido es menor y el origen socioeconómico explica una proporción inferior de las diferencias de rendimiento. Sin embargo, esta relativa equidad convive con un porcentaje reducido de estudiantes de alto rendimiento.
| Indicador | España | OCDE |
|---|---|---|
| Brecha entre alumnado favorecido y desfavorecido en ciencias | 71 puntos | 85 puntos |
| Variación del rendimiento explicada por nivel socioeconómico | 9 % | 12 % |
Además, un 13 % del alumnado socioeconómicamente desfavorecido consigue situarse entre el 25 % con mejores resultados de su propio país, ligeramente por encima del promedio de la OCDE.
Son resultados relevantes.
Pero existe otra cara de la fotografía.
¿Tiene España poco alumnado de alto rendimiento?
Sí. España presenta porcentajes de estudiantes en los niveles superiores de rendimiento inferiores al promedio de la OCDE. El problema es especialmente llamativo en lectura, donde solo un 2 % alcanza los niveles superiores. Esto debería abrir también un debate sobre excelencia, profundización y oportunidades para el alumnado con mayor potencial.
| Competencia | Alumnado español en niveles superiores |
|---|---|
| Ciencias | ≈ 4 % |
| Matemáticas | ≈ 4 % |
| Lectura | ≈ 2 % |
Esto no permite afirmar que España consiga equidad a costa de la excelencia.
Son dos fenómenos distintos.
De hecho, existen sistemas educativos capaces de combinar buenos resultados medios, elevada equidad y una proporción importante de alumnado de alto rendimiento.
La pregunta para España debería ser, por tanto, cómo mantener la capacidad del sistema para compensar parte de las desigualdades de origen sin renunciar a desarrollar al máximo el potencial de quienes pueden alcanzar niveles más elevados.
Las diferencias entre centros públicos y privados añaden además otra dimensión a este debate. Las puntuaciones brutas muestran diferencias considerables, pero se reducen notablemente cuando se controla la composición socioeconómica del alumnado y de los centros.
Ese asunto merece un análisis específico y no una conclusión rápida a partir de una tabla de resultados.
¿Existe algún problema metodológico con los resultados españoles de PISA 2025?
Sí, aunque no invalida los resultados nacionales. La tasa total de alumnado excluido de la muestra española alcanzó el 7,9 %, por encima del límite general del 5 % establecido por los estándares técnicos de PISA. El incremento fue especialmente importante en Cataluña y Murcia, por lo que determinados resultados territoriales requieren precauciones adicionales.
| Ámbito | Exclusión |
|---|---|
| España | 7,9 % |
| Cataluña | 23,2 % dentro de los centros |
| Murcia | 12,7 % dentro de los centros |
| Límite general PISA | 5 % |
El incremento fue especialmente importante en Cataluña, donde la exclusión dentro de los centros pasó del 5,6 % al 23,2 %, y en Murcia, donde pasó del 4,1 % al 12,7 %.
La OCDE considera que los resultados globales de España siguen siendo válidos para realizar comparaciones internacionales y temporales, pero advierte de que tasas elevadas de exclusión pueden introducir un sesgo al alza en los resultados.
Por esa razón, Cataluña no aparece con resultados propios en las comparaciones regionales de PISA 2025 y los datos de Murcia deben interpretarse con cautela.
No invalida el informe español.
Pero sí recuerda algo importante: incluso una evaluación internacional tan consolidada como PISA necesita leerse atendiendo a cómo se construyen sus datos.
¿Qué preguntas debería abrir PISA 2025 en los centros educativos?
PISA no proporciona un método de enseñanza ni permite deducir automáticamente qué metodología deberíamos utilizar mañana en clase. Sí plantea, en cambio, preguntas relevantes sobre lectura sostenida, inteligencia artificial, alumnado de alto rendimiento, atención y condiciones de aprendizaje que merece la pena trasladar al debate educativo.
¿Damos suficientes oportunidades para enfrentarse a textos largos y complejos?
Si las mayores dificultades aparecen cuando aumenta la extensión y la complejidad de la información, quizá debamos preguntarnos cuánto espacio tiene realmente la lectura sostenida en nuestras aulas.
No se trata de enfrentar papel y pantalla.
Se trata de enseñar a mantener la atención, relacionar información, inferir, contrastar y sostener un razonamiento durante el tiempo necesario.
¿Estamos enseñando a utilizar la inteligencia artificial?
Nuestros estudiantes ya utilizan ChatGPT y otras herramientas similares.
Prohibirlas no hará desaparecer esa realidad.
Pero normalizarlas sin enseñar a contrastar fuentes, verificar respuestas, detectar errores o identificar cuándo la herramienta está sustituyendo un proceso que el estudiante necesita practicar tampoco parece una solución razonable.
La alfabetización digital empieza a necesitar también alfabetización en inteligencia artificial.
¿Estamos atendiendo suficientemente al alumnado de altas capacidades?
Un sistema educativo equitativo debe intentar reducir la influencia que las condiciones familiares ejercen sobre el aprendizaje.
Pero equidad no significa homogeneizar resultados.
Los bajos porcentajes españoles en los niveles superiores deberían llevarnos también a preguntarnos si ofrecemos suficientes oportunidades de profundización, desafío y enriquecimiento a quienes pueden avanzar más.
¿Qué condiciones permiten realmente concentrarse y aprender?
PISA vuelve a mostrar asociaciones entre rendimiento, apoyo docente, implicación familiar, clima escolar, asistencia, distracción digital y determinadas actitudes ante el aprendizaje.
Ninguna variable explica por sí sola los resultados.
Probablemente sea precisamente esa una de las principales conclusiones: aprender depende de un ecosistema de condiciones, no de una única metodología, una ley educativa o una tecnología determinada.
¿Qué resultados de PISA 2025 todavía no conocemos?
PISA 2025 todavía no ha terminado de publicar todos sus resultados. Dos de sus grandes novedades —la evaluación internacional del inglés como lengua extranjera y Learning in the Digital World— tendrán sus análisis completos en 2027. Ambos permitirán ampliar considerablemente la fotografía actual del aprendizaje.
¿Cuándo conoceremos los resultados de inglés de PISA 2025?
Por primera vez, PISA ha evaluado también el inglés como lengua extranjera, incluyendo:
- comprensión lectora;
- comprensión oral;
- expresión oral.
España participa en esta evaluación y los resultados se publicarán el 6 de abril de 2027.
Será la primera vez que podamos comparar internacionalmente el desempeño del alumnado español en este ámbito mediante una evaluación PISA específica.
¿Qué es Learning in the Digital World?
PISA 2025 ha incorporado también Learning in the Digital World, una evaluación destinada a conocer cómo los estudiantes resuelven problemas utilizando herramientas digitales y cómo regulan su propio aprendizaje.
PISA 2025 ha publicado ya un primer avance, pero el análisis completo está previsto para mayo de 2027.
Ambos informes merecerán un análisis específico cuando estén disponibles.
¿Podemos saber por PISA por qué están empeorando los resultados?
No. PISA permite detectar tendencias, diferencias y asociaciones, pero no identifica por sí solo la causa del deterioro educativo español. La pandemia, la atención, los dispositivos, la inteligencia artificial, el contexto socioeconómico, las prácticas educativas o las propias políticas pueden influir, pero sus efectos deben investigarse separadamente.
Los resultados de PISA 2025 son malos para España.
Negarlo no aporta demasiado.
Pero tampoco ayuda buscar inmediatamente un culpable que confirme aquello que ya pensábamos antes de conocer los datos.
| Factor | ¿Qué podemos decir? |
|---|---|
| Pandemia | Puede haber influido, pero el deterioro comenzó antes. |
| Dispositivos digitales | Se relacionan con distracción, pero no explican por sí solos la caída. |
| Inteligencia artificial | Puede sustituir esfuerzos cognitivos o ayudar al aprendizaje según cómo se utilice. |
| Contexto socioeconómico | Continúa influyendo, aunque España presenta algunos indicadores de equidad favorables. |
| Políticas educativas | PISA no permite atribuirles causalidad automáticamente. |
| Prácticas educativas | Pueden influir, pero PISA por sí solo no permite determinar su efecto causal. |
La pandemia puede haber influido, pero el deterioro comenzó antes.
Los dispositivos digitales pueden relacionarse con problemas de distracción, pero prohibirlos no explica por sí solo las diferencias de rendimiento.
La inteligencia artificial puede utilizarse para evitar determinados esfuerzos cognitivos, pero también puede convertirse en una herramienta de aprendizaje cuando existe intención pedagógica y pensamiento crítico.
Y el contexto socioeconómico continúa importando, aunque España presente algunos indicadores de equidad mejores que el promedio internacional.
Quizá la conclusión más útil de PISA 2025 sea precisamente menos espectacular que muchos titulares.
Nuestro alumnado está teniendo cada vez más dificultades para leer, razonar y desenvolverse ante determinadas tareas complejas. Entender por qué ocurre exige bastante más que mirar una clasificación.
PISA proporciona una parte importante del diagnóstico.
La discusión educativa debería empezar a partir de ahí, no terminar en él.
Preguntas frecuentes
¿Puede afirmarse que la LOMLOE es responsable de los resultados de PISA 2025?
No. PISA permite observar resultados, tendencias y asociaciones, pero no atribuir directamente el descenso a una ley educativa concreta. Además, los estudiantes evaluados tienen aproximadamente 15 años y su trayectoria escolar ha transcurrido bajo distintos marcos normativos. Analizar el posible efecto de la LOMLOE exige estudiar esa trayectoria y muchas otras variables.
Fuentes principales
- OCDE — PISA 2025 Results (Volume I): Spain. Resultados de España, comparaciones internacionales, tendencias, equidad, uso de dispositivos, inteligencia artificial y cuestiones metodológicas de la muestra.
- OCDE — PISA 2025 Results, Volume I. Informe internacional de resultados y análisis comparado.
- Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes / INEE — PISA 2025. Informe español. Resultados y análisis del sistema educativo español.
- EsadeEcPol — análisis de PISA 2025. Utilizado específicamente para el análisis sobre la evolución del rendimiento ante textos de distinta extensión y los indicadores relacionados con atención y respuestas rápidas.