La bajada de ratios en España: por qué llega ahora y cómo afectará a docentes y opositores en 2026


Reducción de ratios en España:
análisis completo del cambio demográfico que está transformando la educación


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Tabla de contenidos

  1. ¿Qué está causando realmente la bajada de ratios en España?
  2. ¿Por qué la red pública es la más afectada por el desplome demográfico?
  3. ¿Qué propone exactamente el Gobierno para reducir ratios y horas lectivas?
  4. ¿Cómo pretende el Ministerio aplicar la bajada de ratio?
  5. ¿La bajada de ratio es una inversión real o un maquillaje político?
  6. ¿Qué impacto tendrá la bajada de ratio en plantillas y carga lectiva?
  7. ¿Qué conclusiones y recomendaciones se derivan de este análisis?
  8. Preguntas frecuentes

La bajada de ratios en España parece, sobre el papel, una apuesta por la inclusión y la calidad educativa. Sin embargo, los datos demográficos muestran que es también una consecuencia inevitable del desplome de la natalidad. La clave está en si esta medida se convertirá en inversión real o en un ajuste contable que debilite la red pública.


¿Qué está causando realmente la bajada de ratios en España?

La bajada de ratios no surge por una mejora planificada, sino por un desplome demográfico sin precedentes. España ha perdido cientos de miles de alumnos en una década y la natalidad está entre las más bajas de Europa. La medida, más que voluntaria, es consecuencia directa de la caída de población escolarizable.

La reducción de ratios anunciada por el Gobierno está directamente vinculada al desplome demográfico: España ha perdido más de 400.000 alumnos de Infantil en diez años y presenta una natalidad un 34,8% inferior a la de 2008. La bajada de ratio no es solo educativa: es una consecuencia matemática del descenso poblacional.

El país afronta una crisis demográfica estructural, con una natalidad entre las más bajas de la UE. Segúnproyecciones del INE, difundidos en medios especializados como Gestión y Dependencia, España será en 2050 uno de los países más envejecidos de Europa, con más del 30% de población mayor de 65 años.
Las aulas lo están notando antes que nadie: Infantil (3–5 años) ha pasado de 1,47 millones de alumnos en 2011/2012 a 1,07 millones en 2024/2025.

Tabla I. Pérdida de matrícula en Infantil (3–5 años)

Curso Matrícula estimada
2011/2012 1.470.000
2022/2023 1.140.000 aprox.
2024/2025 1.070.000 aprox.

¿Por qué la red pública es la más afectada por el desplome demográfico?

La red pública es la más afectada porque escolariza a la mayoría de niños de zonas rurales, barrios envejecidos y familias de menor renta. Cuando baja la natalidad, estas unidades son las primeras en cerrarse, reduciendo la oferta pública y aumentando la brecha territorial y social entre centros.

La caída de matrícula afecta sobre todo a la red pública porque concentra más alumnado en zonas rurales, barrios envejecidos y municipios con menor renta. Cuando baja la natalidad, las unidades que primero se cierran son las públicas.

Según análisis de FUNCAS, la red pública ha perdido un 23,8% de su matrícula de Infantil en diez años, frente al 20,4% de la red concertada y privada. Además, la enseñanza pública ha caído a su peso más bajo en décadas: 66,8% del total del alumnado.

El impacto no es homogéneo. Entre 2022 y 2026 la caída prevista en Primaria oscila desde:

Comunidad Autónoma Caída estimada
Asturias −25,8%
Galicia −22% aprox.
Castilla y León −20%
Baleares −11,7%

Esta desigualdad obliga a diseñar políticas diferenciadas, no recetas centralizadas idénticas para todos.


¿Qué propone exactamente el Gobierno para reducir ratios y horas lectivas?

El Gobierno plantea fijar ratios máximos de 22 alumnos en Primaria y 25 en Secundaria, junto con la reducción de horas lectivas docentes. La propuesta busca homogeneizar desigualdades entre comunidades y mejorar la atención educativa mediante un marco estatal obligatorio para todas las autonomías.

El Ministerio ha presentado una norma estatal que fija máximos de 22 alumnos en Primaria y 25 en Secundaria, junto con una reducción del horario lectivo docente. El objetivo oficial es garantizar inclusión, equidad y transformación educativa.

Según datos oficiales de La Moncloa (fuente: Nota de prensa del 23/09/2025), el Gobierno propone:

Objetivos clave

  • 22 alumnos por aula en Primaria
  • 25 alumnos por aula en ESO
  • 23 horas lectivas en Primaria
  • 18 horas lectivas en ESO, Bachillerato y FP

La medida ha sido valorada positivamente por organizaciones como ANPE, que consideran imprescindible la regulación estatal para equilibrar desigualdades.


¿Cómo pretende el Ministerio aplicar la bajada de ratio?

El Ministerio propone una reducción gradual y focalizada, priorizando aulas con NEE, centros de especial complejidad y cursos clave donde el impacto educativo es mayor. Esta estrategia evita una bajada lineal poco eficiente y apuesta por criterios de equidad y mejora real del aprendizaje.

El Ministerio no propone una reducción lineal, sino cuatro líneas estratégicas que priorizan la equidad. Esto evita aplicar una bajada “igual para todos” y apuesta por un modelo más quirúrgico y eficaz.

Según información de RTVE, la estrategia incluye:

Cuatro líneas de trabajo

  1. Reducción general progresiva
  2. Ratio menor en aulas con NEE
  3. Prioridad para centros de especial complejidad
  4. Focalización en cursos clave (5º–6º Primaria, 1º–2º ESO, FP Básica, Bachillerato)

Esta estructura conecta con el análisis publicado en Revista Innovamos, que advierten que la reducción de ratios solo mejora resultados cuando se aplica en entornos vulnerables o etapas críticas.


¿La bajada de ratio es una inversión real o un maquillaje político?

La bajada de ratios puede convertirse en una inversión educativa o en un simple ajuste contable. Todo dependerá de si las comunidades mantienen unidades abiertas y refuerzan plantillas o si, por el contrario, aprovechan el descenso demográfico para reducir profesorado y presentar la medida como “mejora”.

La bajada de ratio nace de la necesidad demográfica, pero puede convertirse en una inversión o en un simple ajuste contable. Todo dependerá de si se refuerzan plantillas o si, por el contrario, las CCAA aprovechan para cerrar unidades y reducir profesorado.

Si no existiera una normativa clara, el descenso de alumnos provocaría cierres masivos de aulas en la red pública. El Gobierno transforma esa obligación en un titular positivo: “España avanza hacia una escuela más inclusiva”.
Pero el riesgo es evidente: sin financiación autonómica y sin refuerzos docentes, la medida es un maquillaje.


¿Qué impacto tendrá la bajada de ratio en plantillas y carga lectiva?

La reducción de horas lectivas es el verdadero motor de inversión: obliga a contratar más profesorado y garantiza tiempos de coordinación y atención individual. Sin este refuerzo, la bajada de ratio quedaría en un titular vacío sin impacto real en el aprendizaje ni en la calidad educativa.

La clave para saber si la medida será una inversión real está en la reducción de horas lectivas: 23 en Primaria y 18 en Secundaria. Esta reducción, por sí sola, obliga a contratar más profesorado, lo que convierte el descenso demográfico en refuerzo educativo.

¿Ahorro o inversión? Dos escenarios

Escenario Resultado
Ajuste contable Se cierran unidades, baja plantilla, ahorro para CCAA
Inversión real Se mantienen unidades, se refuerza plantilla, mejora educativa

El papel de la co-docencia

La LOMLOE impulsa la co-docencia, pero España sigue siendo uno de los países de la OCDE con menor colaboración entre docentes. Reducir las horas lectivas abre la puerta a co-planificar, co-evaluar, tutorizar o atender de forma individual. Pero aquí aparece la gran pregunta que casi nadie se atreve a plantear:

¿Estamos realmente preparados para compartir aula… o convertiremos la co-docencia en un simple “nos repartimos la clase y cada uno hace lo suyo”?

Porque el riesgo es real:
muchos centros podrían transformar la co-docencia en una solución cómoda pero totalmente estéril —uno entra media hora, el otro la siguiente—, manteniendo intacta la cultura individualista del “cada maestrillo con su librillo”.

Sería el escenario perfecto para engañarnos a nosotros mismos:
dos docentes firmando como “docentes en colaboración”, pero colaborando lo mismo que antes: cero.

Y esta es la parte incómoda:
no se trata solo de tener dos profesores en el aula, sino de saber trabajar juntos.
De lo contrario, la co-docencia se convertirá en un espejismo administrativo que aparecerá en los documentos oficiales… pero no en la práctica real de los centros.

Sin un cambio profundo en la cultura profesional —tiempo compartido, planificación conjunta y renuncia a la propiedad del aula—, la co-docencia puede terminar siendo una etiqueta bonita para justificar la bajada de ratios, pero no una mejora real en la calidad educativa.


¿Qué conclusiones y recomendaciones se derivan de este análisis?

La bajada de ratios es una oportunidad única para mejorar la educación, pero su impacto dependerá de decisiones autonómicas. Mantener unidades públicas, reforzar plantillas y asegurar tiempo de coordinación docente son claves para que la medida no se convierta en un ajuste disfrazado de avance.

La bajada de ratios es una oportunidad pedagógica nacida de una necesidad demográfica. Solo será una inversión real si las CCAA:

  • mantienen el número de unidades públicas
  • refuerzan las plantillas
  • garantizan que las horas liberadas se destinan a coordinación, co-docencia y atención individual

Si las autonomías optan por el ahorro, la medida se convertirá en un retroceso para la educación pública.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo se aplicará la nueva ratio en España?

La aplicación será progresiva entre 2026 y 2029. El calendario final dependerá de los acuerdos con las CCAA y de la disponibilidad presupuestaria. Las primeras ratios obligatorias (22 en Primaria y 25 en ESO) entrarían en vigor en 2026/2027.

¿Las comunidades podrán tener ratios más bajas?

Sí. Las CCAA pueden mejorar la norma estatal siempre que dispongan de recursos. Varias comunidades ya tienen acuerdos autonómicos que reducen ratios por debajo de 20 alumnos en Infantil o Primaria.

¿La bajada de ratio implica necesariamente contratar más docentes?

Solo si se mantiene la misma cantidad de unidades. Si una CCAA reduce grupos por falta de alumnado, entonces la medida se convierte en un ajuste contable y no en una inversión educativa.

¿Qué pasará con la red concertada?

Puede beneficiarse si se amplían conciertos para cubrir grupos con menos alumnado. Por eso, los expertos recomiendan monitorizar el número total de unidades públicas para evitar un desplazamiento de recursos hacia la concertada.

¿Cómo afecta esto a los opositores?

Una inversión real implica más plazas, más convocatorias y más estabilidad. Un ajuste contable implica menos unidades y menos plazas. Por eso es clave vigilar la evolución del OEP docente (oferta de empleo público) en cada comunidad.


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